viernes, 18 de septiembre de 2015

me mira y me anula

''No te mereces mis cartas de despedida bajo tu felpudo. No te mereces nada de lo que hice para verte feliz. 
Tampoco te merecías mis lágrimas corriendo por tu pecho, mientras recogía las promesas que te dejaste tiradas por mi cama.
No te mereces que me acuerde de ti después de todo, ni que me rompa cada vez que lo hago. 
'Puedo quererme o dejar que lo hagas tú.'
Así que vámonos. O vete. Haz que esto acabe de una vez. 
Di que no vas a volver mientras cierras la puerta. Pero ciérrala. No la dejes medio abierta, deja de poner comas. 
Haz que empiece nuevas líneas, dirigidas a otro. Deja que sea otro el que busque su nombre leyendo entre éstas. ''

Aprendí que cuando algo se acaba es por que quizás 
empieza algo mejor y que, pasarse 4 días metida en la cama con otra persona no es nada malo; llega un momento en el que disfrutas tanto que por los pocos días que sean cuando te vas echas de menos esas sábanas blancas  y los zumicos de mandarina (cinco con cuatro) Añoras dormir junto a alguien, como siempre, añoras esas sonrisas y esas risas por boberias y los revolcones  que acaban compartiendo sudores y acendiendo su alegría peldaño a peldaño, es decir, en dos. 
Ellos no saben lo que es mirarte a los ojos mientras tu voz, en modo susurro, me pide que siga,No saben lo que son tus medias sonrisas entre verso y beso, tus ojitos medio cerrados haciendo que no me ven, y tus medias tintas, que me hacen enfadar; tampoco  como tus manos saben como llevarme, que me encantan, lo que es que te enredes en mi pelo, que pongas tus manos frías en mi cadera y que no me sueltes por mucho tiempo.
Por tu mundo, o por el mío,por tus sábanas, me daría igual, pero, ahora mismo moriría por tus ojitos rojos y tus ganas de follarme donde sea, a la hora que quieras, las veces que me pidas y me llores.
Claro que quiero saber de ti, saber por quien quizás me mate, y que tus manos sean las que me busquen la próxima vez que coja un barco.

No hay comentarios:

Publicar un comentario